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Consilientia

La plataforma de trabajo del estudio jurídico, con cada fuente a la vista.

Hoy se usa para buscar y fundar: Minerva, el buscador jurídico, encuentra normas, doctrina y fallos con su fuente; Prudentia responde citando y verificando contra la normativa; y las calculadoras, los indicadores y la consulta de empresas resuelven el trabajo de todos los días. Sobre esa base, Consilientia suma el análisis patrimonial: proyectar un patrimonio y sus decisiones con la incertidumbre a la vista.

El análisis patrimonial (en los planes pagos)

Ver lo irreversible antes de que pase.

Hay decisiones patrimoniales que no admiten ensayo. Una quiebra no se deshace. Un acuerdo preventivo firmado no se renegocia porque los números salieron distintos. Una reestructuración mal calculada no se corrige el mes siguiente: se arrastra durante años, y el costo lo paga alguien concreto.

El problema no es que falte información. Es que la información está en la cabeza de un abogado, en una planilla de Excel, en la memoria de quién le debe qué a quién, y en un pronóstico de inflación que nadie escribió. Nada de eso se puede simular. Y lo que no se puede simular, se decide por intuición.

Qué es

Consilientia modela el estado financiero completo de una persona o una entidad —activos, deudas, ingresos, egresos, garantías, acreedores, cronogramas de pago— y lo proyecta hacia adelante. No entrega un número: entrega la distribución de futuros posibles, y la compara entre escenarios.

Seguir como se está, refinanciar una deuda, cancelar otra, vender un activo: cada camino se arma como un escenario sobre el mismo patrimonio y bajo los mismos supuestos, y los escenarios se comparan entre sí. Si el camino es la quiebra, el motor calcula además cómo se distribuye lo que haya. Y calcula el piso del acuerdo preventivo: lo que cobraría cada acreedor si en vez de acuerdo hubiera quiebra, que es lo que una propuesta tiene que mejorar para ser aceptable. La propuesta —quitas y esperas— la arma quien la presenta.

Tres motores sobre un mismo modelo

El determinístico proyecta mes a mes: qué entra, qué sale, qué cuota vence, cuánto capital queda. Es la línea base —y ya es más de lo que la mayoría tiene—, pero asume que el futuro es una sola cosa.

El estocástico rompe ese supuesto. Miles de simulaciones de Monte Carlo, cada una con una historia distinta de inflación, de empleo, de gastos de salud imprevistos. De ahí no sale un pronóstico: sale una probabilidad. Cuál es la chance de quedarse sin capital en dos años. Esa pregunta no tiene respuesta determinística, y es la única que importa.

La cascada concursal es el que conoce la ley. Aplica el orden de cobro que fija la Ley de Concursos y Quiebras —los gastos de conservación primero, después los privilegios especiales sobre el bien gravado, luego los privilegios generales con su tope, y al final los quirografarios sobre lo que haya quedado— y calcula qué recupera cada acreedor. No estima: aplica los artículos, y cita cuál fundamenta cada asignación. Cada corrida se puede guardar con sus parámetros y con la versión del corpus normativo con que se citó.

Todo ajustado por inflación, por moneda y por más de quince índices que entran en vivo: IPC, canasta, CER, UVA, UVI, ICL, ICC, salario mínimo, riesgo país, las cotizaciones del dólar, la tasa pasiva del BCRA para uso judicial y cualquier serie de las estadísticas del BCRA. Con los mismos índices funcionan las calculadoras de uso diario: actualización por índice, alquileres, divisas y embargabilidad de salarios.

Por qué la cita importa

Un número sin fundamento es una opinión. En materia concursal, una opinión no se puede llevar a un juzgado.

Cada asignación que produce la cascada viene con el artículo que la sostiene, y cada corrida deja la traza de los pasos que se aplicaron. No es un adorno de auditoría: es lo que convierte un cálculo en un argumento. El síndico puede defenderlo, el abogado puede fundarlo, y el juez puede verificarlo.

Esa es la diferencia entre una herramienta que responde y una herramienta que muestra su trabajo.

Además: verificar antes de contratar

El mismo aparato de integración sirve para una pregunta anterior a cualquier proyección: con quién se está tratando.

Hoy, Consilientia consulta en vivo la situación crediticia oficial de una empresa en la Central de Deudores del BCRA —la situación por entidad, el histórico de 24 meses y los cheques rechazados—, normaliza su domicilio con Georef y guarda la constancia de la fuente junto con el resultado.

Un estudio, un equipo, y un agente

Consilientia trabaja por estudio. En la beta, cada cuenta es un estudio de una persona; con los planes pagos, cada estudio suma su equipo con cinco roles —titular, abogado, contador, procurador y administrativo— y permisos que el estudio ajusta. Los datos sensibles se guardan cifrados campo por campo, con una clave propia de cada estudio.

Y se puede trabajar también desde un asistente de IA: por MCP, Claude, ChatGPT y otros asistentes consultan normas, fallos, calculadoras e índices, en modo de solo lectura.

Para quién

Abogados de cualquier fuero que buscan normas y fallos con su fuente y necesitan el cálculo del día resuelto. Asesores concursalistas y síndicos, que necesitan fundar una decisión irreversible. Estudios jurídicos que comparan estrategias antes de recomendar una. Y cualquiera que tenga que decidir sobre un patrimonio y prefiera hacerlo con la incertidumbre a la vista.

Estado

Beta pública y gratuita. Ya está abierto:

Todo eso, salvo Minerva en la portada, con una cuenta gratuita.

El análisis financiero y patrimonial, los casos y clientes, la due diligence y los equipos con roles ya están construidos y se usan en privado. Llegan con los planes pagos.

Al 26 de octubre de 2026, más de 6.300 pruebas automatizadas cubren el motor de cálculo, la API y el buscador.

Vista previa del análisis patrimonial (planes pagos)

La demostración corre contra el motor real, sin simplificar. El patrimonio es ficticio; el cómputo es real.

El motor, en vivoEmpresa ficticia · cómputo real

Consultando el motor…